No ya por mera proximidad (podría saber lo todo de él -si me lo propusiera-) sino por lo de siempre: las prisas, el azar… el caos en definitiva continuó definiendo su personaje favorito, y la entrevista preparada fue imposible, el artista, en presencia de amigos bienintencionados, de algún crítico… no soltó palabra.
Aunque él no lo diga, algo que se nota siempre, es que él habla en códigos diferenciados.
ME gustaría penetrar en la complicada trama de su mundo y sus ambigüedades, traspasar la superficie de sus telas y que fluyera arrebatador y atrevido como sabe ser, y con ese descaro y esa risa de muerto de la risa que él prodiga, pero se muestra tan lunático y escurridizo como siempre, y te vuelve a dejar con la última frase entre los dientes.
Su nomadismo desmedido, su elección, no siempre oportuna entre los que le rodean, produce entre amigos y enemigos una imagen cada vez más distorsionada (aunque hay quien no opina así).
Morea, ¿hay quién dice- tú mismo no dejas de salpicar tu discurso de contradicciones, espirales y chorros de lava- Jose, es cierto que te VAS?
R.- Bueno… Antes me gustaría saber que sarta de tonterías dirás de mí, a pesar de lo que se grabe en ese aparato. El, como tú, tenéis la rara afición de no reflejar la realidad con toda su intensidad, o dogmatizáis u os dejáis llevar por los impulsos de vuestros circuitos y siempre acaba siendo un lío.
En cuanto a la pregunta, creo haberla entendido bien, sí, creo que me daré una vuelta haciendo de conejo de indias de mi propio experimento…, es la única manera de encontrar la verdadera dimensión de las cosas.
No me refería a este tipo de viajes, pero ya que estamos en ello, cuéntame qué planes tienes, si te piensas parar de una vez…..
R.- Ya me parecía la pregunta demasiado sensacionalista, y más como para el final de la entrevista, pero no por ello con menos mala leche, ya te lo he dicho, me abriré porque todavía no me apetece apalancarme en un sitio y ser esa persona que siempre se espera que seas, tengo que ser como quiera ser.
¿Qué piensas de Valencia?
R.- Es una ciudad pequeña y cosmopolita, pero a veces grande y pegajosa, te pasa de todo, aquí está de alguna manera mi familia, mis amigos…, me gustaría tener una casa estupenda para pasar alguna temporada, supongo que bastantes a pesar de todo.
¿Y tu familia?
R.- Bien, gracias.
También tus amigos- supongo- ¿pero, no piensas que estás descuidando tu supuesta felicidad?
R.- Pues a lo mejor, pero pienso que x ahora debo funcionar así. No puedo hacer una lectura global de mi vida, y hay momentos en los que uno elige y tiene que ser consecuente con esa elección, hasta que encuentras otra que te da más marcha. Desde luego ¡vaya onda de consulta rara que te llevas!
¿Desde cuando lo de pintar espirales?
R.- Siempre me ha parecido la forma geométrica más fascinante. En cuanto a lo de pintarla, no sé, tu sabes que siempre apoyo mi iconografía en formas bastante básicas, que diferencian etapas y estados de animo, no sé, desde los inodoros y los lápices, las paletas, las sandías, los forzudos, los egipcios, los pájaros, las lunas y ahora, desde Roma, los volcanes y las espirales. -listo no es que sea así por que sí, me lo va imponiendo mi propio trabajo y mi bucear en este o aquel terreno, y de momento descubres que en una serie de trabajos se repite un símbolo o una situación en la que te enroscas y sacas otras conclusiones. Para mí es así mientras me encuentro fascinado por algo, y las espirales me han estado obsesionando últimamente. Dos meses después de estar en Roma y no por encontrarme precisamente bien o relajado, el volcán y la espiral aparecen con mayor protagonismo. A mi vuelta y después de estar escarbando en trabajos de hace diez o doce años y descubrir que habla llegado a reproducir sin pretenderlo, trabajos del mismo calibre, con las mismas situaciones, colores y carga anímica, flipé mucho más y me ayudo a decidir sobre lo que debía hacer.
¿Siempre haces éste tipo de lecturas tan mágicas, esotéricas o caprichosas?…
(Cruzo las piernas)
R.- Que va. Lo que pasa es que casi todo puede convertirse en un elemento de «juego», o de reflexión si así lo decides y prefiero que no sea una cuestión de dogma o de pasión, me gusta cuando hay varias puertas…. Por otro lado es verdad que tiendo a hacer este tipo de lecturas que hasta en su aspecto más frívolo tienen su gracia.
¿Y qué me dices del color, qué hay de aquellos azules y rosas cargados de desbordante luz mediterránea?
R.- Bueno, es muy largo de explicar, han tenido que pasar varios años para poder explicármelo yo. Si tengo que ser escueto, te diré que últimamente he estado viendo mucho esos trabajos de hace tres y cuatro años, incluso con cierta búsqueda de vitalismo y de jocosidad pero ¡¡nada!! , eran un producto particularmente intenso y alegre, quizás después y poco a poco fue dejando de ser así, más por una cuestión de abordar un trabajo con cierto riesgo y coherencia conmigo mismo. ¡Me sabía demasiado bien todos los pasos, hasta sabía cuando estaba acabada una obra, que ahora no!
No parece que te lo pases muy bien ahora, tus pinturas parecen las de un enfermo mental.
R.- Si lo piensas así es que así debe ser al menos para tí. Yo no pienso igual. Naturalmente me encuentro en una fase mucho más compleja y más inteligente, sé mucho más, incluso sobre mí y esto hace que aumente la autocensura que yo me impongo en mi trabajo, como yo no puedo separar ésta cuestión de mi vida, así es todo, un poco agujero, vértigo y peligro también. Pero bueno, quizás tendría que haberte respondido la primera pregunta ya en otro aire.
( Propuse ir a tomar el aire.)
Click
Con unas copas en el cuerpo pudimos hacer frente al vecino y su pastor alemán que no estaban muy seguros de dejar el portal a nuestra disposición (naturalmente no nos conocían). El perro no paraba de ladrar, Morea comentó lo loca que puede llegar a estar la gente a esas horas, y la utilización tan poco adecuada que se suele hacer de semejante adjetivo.
Arriba, en ese infierno de estudio que también le define (y tanto le gusta) todo respira el mismo aire que él, sin darme cuenta me he manchado de pintura mi vestido de Montesinos, miro a la ventana y tras los visillos se ve un bulto rosa, y la luna llena se ve. Busco a Morea desesperadamente.
Pregunta: ¿Y qué vas a llevar a Grito?
R.- Pues eso, trozos de todas esas cosas.
Chimo Lara
