JOSEMOREAENLAESCUELADECALOR
Hasta ahora, según he podido comprobar, cuando críticos y escritores han hablado de la pintura de José Morea, suelen introducir sus parlamentos recordando el doble origen, autodidacta y campesino, además de valenciano del Autor. Y ahora que lleva un año en Madrid, estirando una beca —bien canija por cierto— pero que le permite disfrutar de estudio y derecho a pintar en lugar tan adecuado como la Casa de Velázquez, pensando en cómo resumir todo lo que quisiera decir al respecto —resumiéndolo por cuestión de prisas que él, me consta, mejor que muchos, comprende y comparte— ahora, digo, daría fe, de hecho la doy, de que este valenciano, campesino y autodidacta, aunque de puesto que se nos ha puesto casi no se le nota, ha ingresado en Madrid y con buen pie, en la Escuela de Calor. No es esta una Escuela de Bellas Artes, pero pudiera llegar a serlo. De momento, sólo es el título de una canción que Radio Futura nos canta de tanto en cuanto y que, si las gestiones no se van a pique, todos bailaremos el verano que viene al borde de piscinas privadas, en discotecas de la costa o —no es esta una escuela estrecha— allí donde se nos toque. Tanto en público como en privado.
Como se trata de una hipótesis de futuro —de radio cercano— creo que no está de más aunque, ya lo sé, es abusar, reproducir aquí la letra de esta canción, o himno, único esqueleto institucional de una perspectiva en el aire. Le he pedido, por supuesto, permiso a su autor, Santiago Auserón, y si este telefonillo maldito no me ha jugado ninguna mala pasada, la letra viene, poco más o menos, a decir esto:
ESCUELA DE CALOR
Voz masculina:
Arde la calle al sol de poniente Hay tribus ocultas cerca del río Esperando que caiga la noche Hace falta valor-Hace falta valor Ven a la Escuela de Calor.
Voz femenina:
Sé lo que tengo que hacer
Para conseguir
Que estés loco por mí
Ven a mi lado y comprueba el tejido
Mas cuida esas manos, chico.
Coro (masculino y femenino):
Esa paloma sobrevuela el peligro Aprendió en una Escuela de Calor.
Voz masculina:
Vas por ahí sin prestar atención
Cae sobre ti la maldición
En las piscinas privadas
Las chicas desnudas sus cuerpos al sol.
Coro (masculino y femenino): No des un paso No des un mal paso Esto es una Escuela de Calor.
Voz masculina:
Deja que me acerque Deja que me acerque a ti Quiero vivir del aire Quiero salir de aquí.
Coro:
Arde la calle al sol de poniente
Hay tribus ocultas cerca del río.
Esperando que caiga la noche.
Hace falta valor
Hace falta valor
Ven a la Escuela de Calor.
(Fin de la canción)
Pues eso, gracias Santiago. Y a ver.
Francisco Rivas, Madrid 11-12-82
